¿Quiénes somos los salvadoreños? ¿Sabe usted la herencia de culturas y etnias presentes en la sangre que corre por sus venas? ¿Tenemos los cuscatlecos una sola identidad? ¿Por qué hay tantas y marcadas diferencias antropológicas físicas, sociales y culturales en un país de apenas 20,000 kilómetros cuadrados? Los rostros presentes en este ensayo fotográfico realizados por la Revista Septimo Sentido de La Prensa Gráfica son evidencia de la gigante riqueza genética de esta pequeña región geográfica, el complejo mosaico de rasgos e identidades en constante cambio y fusión que hacen difícil estereotipar al “típico guanaco”.
TAN EUROPEO COMO UN CHALATECO
“En el norte del país hay lugares donde se ha conservado la tipología original. Chalatenango, Suchitoto, Cabañas y gran parte del norte de Morazán fueron tierras ocupadas por migrantes españoles que se dedicaron al cultivo del añil. Fueron grupos muy cerrados, no solamente se casaban entre ellos, sino que se vendían el producto entre ellos mismos”, afirma el antropólogo Ramón Rivas. Es zona codiciada para, como dice la expresión popular, “sacar raza”.

LA HERENCIA AFRICANA
Comparado a sus países vecinos, El Salvador recibió muy poca población de origen africano. En principio llegaron sometidos con barbarie a la esclavitud y la discriminación. Incluso en tiempos modernos, en 1933, el general Maximiliano Hernández Martínez creó leyes racistas que prohibían el ingreso de gente de color; sin embargo, su semilla ha quedado en ciudades como Ahuachapán, San Vicente, Zacatecoluca y Chinameca, donde es frecuente encontrar a gente con la fisionomía y los rasgos de los africanos tradicionales de países como Jamaica.

ENTRE LAS CENIZAS
“Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: Cierren los ojos y recen. Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia.” Ese pensamiento del escritor uruguayo Eduardo Galeano cuelga sobre una de las paredes del Museo Comunitario Winakirika, de Miguel Amaya, “Misilan” o líder religioso del pueblo Kakawira en Cacaopera, Morazán. Miguel afirma que la población indígena en El Salvador es más que el 10% oficial: “La verdad es que la población indígena es mayoritaria. Hay gente que no se reconoce”.

Los invito a revisar el reportaje de la revista Septimo Sentido.






gustavo oviedo
August 25th, 2009
somos una combinacion yuca.! una mezcolanza de español con pipil.
Heavy