Paseo El Carmen y Espacios Públicos

Hoy vía Twitter veo que El Faro (@_ElFaro_) organizó un debate sobre el Paseo El Carmen con el hashtag #PaseoElCarmen en la que los participantes hacían una serie de valoraciones sobre este nuevo espacio en la ciudad. Si usted no tiene ni idea de lo que estoy hablando, es esa calle peatonalizada llenas de bares y restaurantes en Santa Tecla que va desde el Palacio Municipal hasta el Cafetalon, que se hicieron durante la última gestión de Oscar Ortiz y que ahora parece concentrar a gran cantidad de población durante los fines de semana. En base a esas valoraciones surge la idea de este artículo, que si bien breve, trata desde una perspectiva muy vivencial la de comentar -sin realizar un análisis profundo de la gestión tecleña- el tema de este boom turístico muy conocido hoy y sobre todo el tema de los espacios públicos en nuestro país, que sin duda debe ser un tema de agenda pública como muchos otros temas urbanos.

Fotografía por: Nelson Meléndez / El ícaro

Dejando clara las reglas de juego me atrevo desde esta plataforma a comentar un par de puntos que en mi opinión muy personal me parecen importante destacar. Como tecleño el Paseo El Carmen es una iniciativa que aplaudo de la gestión de Ortiz -si, hay cosas que rechazo y de las que continuamente me quejo por ejemplo el tema de las calles que espero en otro artículo abordar-, sé que ha sido un proceso complejo de gestión urbana (algo que al parecer Ortiz bien o mal ha logrado) y me alegra que se haya consolidado y sirva de ejemplo e “inspiración” a otros candidatos en estas épocas electorales, espero que el concepto de espacios públicos peatonales se pueda implementar en una gran medida en este país que tanto carece de dichos espacios. Parece que al final todos esos viajes a Barcelona del Sr. Alcalde, dieron sus frutos en algo así como la Rambla trópicalizada.

Ahora bien, si es cierto ahora los tecleños y no tecleños tiene un espacio a donde caminar, cosa que esta muy bien, hay que estar claro que toda intervención presenta ciertas consecuencias. Aclaro que no es mi intención críticar el proyecto, como dije anteriormente, que bien que Ortiz haya logrado hacerlo, probablemente esto le valga una reelección y ojalá en esa sí me arregle las calles. Si bien es cierto que este nuevo espacio ha generado una serie de empleos y una microeconomía turística y de consumo que genera ingresos a la población (en diferentes rangos, desde los dueños de restaurantes hasta las personas que tienen la oportunidad de poner su venta temporalmente) y a la municipalidad (que debe aprovecharla para reinvertirla en hacer una mejor ciudad) hay varias situaciones que están sucediendo en o en los alrededores del Paseo El Carmen a los cuales debe de prestarse la atención necesaria para que la cosa funcione mejor de lo que lo está haciendo; sobre todo existen dos aspectos fundamentales que la gente resalta.

En primer lugar existe un nivel de inseguridad medio generado a nivel del municipio pero últimamente en el PEC (Paseo El Carmen), la alta concentración de personas y el consumo libre de bebidas alcohólicas en los bares que están allí podrían estar siendo uno de los factores principales, he leído y escuchado unas cuantas historias sobre asaltos (desde carteristas hasta cosas mayores), carros abiertos (porque no hay un parqueo seguro donde la gente pueda dejar su carro y disfrutar del espacio público) y peleas (por los borrachos de las 3AM); estas situaciones se deben de regular si se desea que la gente disfrute realmente del proyecto que con tanto esfuerzo se ha logrado.

En segundo lugar el PEC no es un lugar para vivir, mucha de la gente que vivía allí o se fué a vivir a otra parte (ciertamente un proceso de gentrificación) o puso un negocio, y es que con mucha razón es díficil, más allá de que los servicios urbanos son mejores (aceras amplias, alumbradas, peatonales) se dan situaciones como el ruido hasta altas horas de la noche y el tráfico que paraliza Santa Tecla durante los fines de semana que hace que vivir allí sea un poco más incómodo. De esta manera poco a poco se va perdiendo la actividad residencial -sobre todo se rompe la estructura social que existía y es reemplazada por nuevos círculos con costumbres distintas- que es fundamental para que el centro histórico de una ciudad se mantenga vivo.

Estas dos situaciones me llevan a preguntar si estamos frente a un espacio público sólido o solamente a un boom momentaneo como ha sucedido con otros lugares. Y es que, si bien existe un proceso MUY importante en el cambio de la cultura ciudadana hacía Santa Tecla (ahora todos están orgullosos de su ciudad, se siente tecleños de corazón) el espacio debido a los problemas anteriores, sobre todo el último, carece de vida barrial. ¿Qué sucede en el Paseo El Carmen cuando no es fin de semana y los bares/restaurantes están cerrado? NADA.

Un espacio público debe ser utilizado SIEMPRE y no debe estar limitado a los días y horarios de ciertas actividades que allí se desarrollan, debe ser un espacio de reunión permanente, en el que la gente pueda ir cuando sea y se sienta segura y cómoda porque existe una diversidad de actividades y usos que además de atraer a los “turistas” le proporciona condiciones de hábitat más agradable a los residentes, que son aquellos que mantiene la vida del lugar cuando los negocios cierran o se van en caso de encontrar mejores ganancias en otro lugar.

Soy honesto: no hay duda que hoy por hoy, el proyecto es un éxito, único en su tipo en el país y sobre todo me alegra que ha generado un interés por los espacios públicos del país, allí radica la verdadera importancia de este proyecto, ver que las cosas pueden ser mejores, exigirle más a los políticos, no más parques con columpios ni plazas que no se pueden usar (ej. El Salvador del Mundo), sino verdaderos proyectos de espacio público que unifiquen y generen una estructura social y comunitaria que los mantenga vivos. Los espacios públicos deben ser un eje fundamental de nuestras vidas, deben ser esos espacios que podamos usar siempre y no sólo los fines de semana, ya es tiempo que esta sociedad haga más puentes y menos muros, mucho menos con razor. Ya es tiempo de dejar de ser extraños y SENTIRSE CIUDADANOS!

Sientanse libre de hacer sus comentarios, no olviden ser respetuosos!

PD: Les recomiendo leer el artículo de Rafael Tobar.

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  • jorge lebeau

    Señor periodista, en esos espacios si puede haber actividades en el día, solo que se la gente no sabe cuales pueden realizarse, usted como critico debe suponer cuales pueden ser (ya que si hace una critica es porque sabe del tema). Así que vaya a la oficina de desarrollo urbano mas cercano y proponga, quien sabe, hasta le ofrezcan un puesto. saludos!

  • http://www.fernandomarroquin.com Fernando Marroquín

    Vos lo conociste? Creo que si vea? Qué te pareció? Es imperativo que existan actividades diurnas sobre todo, más allá de la venta de paletas que es importante tambien.

  • Moisés García

    Me parece muy interesante tu artículo del espacio público tecleño, debo abonar que quizás en este proyecto el espacio público del que hablas se encuentra en un segundo plano, pues creo que el boom urbanístico es la red de restaurantes, bares y cafes, entre otros negocios que ahí suceden con el día a día, que surgen como un proyecto de acupuntura urbana específicamente en lo turístico, a lo mejor para que exista el sentimiento (valga la redundancia) de “sentirnos ciudadanos” primero debemos entender que maquillar las aceras, las calles y poner mobiliario urbano adecuado no es “crear espacio público”; es decir abandonar la acepción jurídica de espacio publico, y comenzar a tener la visión clara desde una perspectiva más sociocultural, para contribuir a la construcción de la identidad, de un lugar donde exista el contacto entre las personas y a veces de expresión comunitaria, pues es cuando a falta de estos espacios que las personas optan por encerrarse en su casa, y toman como referente de espacio público los centros comerciales, lo que conlleva a fomentar la exclusión y segregación social.

  • http://mauxito.blogspot.com Mauxito Lemus

    Fernando. Leo y re-leo tu post y me surgen sentimientos encontrados. Por haber estado siguiendo de cerca el Paseo El Carmen desde que a penas era una idea, y la forma en que se fue estructurando y lográndose consolidar y finalmente estar ahí (bien o mal, sufriendo y disfrutando) en todo el proceso, desde que rompieron el pavimento hasta que inauguraron la última fase, creo que es imperativo ofrecer la visión panorámica del proyecto. El Paseo El Carmen nació como una idea de intervención de espacios públicos. El espacio siempre ha estado, mal utilizado y mal aprovechado, pero siempre estuvo. Este espacio, especialmente, sólo era un lugar para iglesias, actividades religiosas, vivienda y comercios pequeños e informales. Cuando se lanzó la primera etapa, y se empezaron a romper las calles, LLOVIERON cartas de reclamo, quejas, manifestaciones, etc; etc; etc. a la oficina del Alcalde, a la oficina del Centro Histórico, y a un montón de agencias e instituciones. Todos decían NO QUEREMOS PASEO EL CARMEN. Sucedió que, se concluyó el proyecto y paralelamente se inaugura el primer Festival Puertas Abiertas. La delincuencia en la zona se redujo considerablemente (el 10% en la primera semana hasta el 75% en el primer mes ¿asombroso? puede ser). Las ventas de los comercios de la primera cuadra se triplicaron y por ende las ganancias. El Festival empezó a generar interés y poco a poco se agregaron más pequeños empresarios hasta que se consolidó. Tomo 1 año completo para que la idea fuera aceptada por los ciudadanos. Nosotros sufrimos de carros que no nos dejaban utilizar el espacio, gritos, cartas, reclamos, y hasta situaciones por demás incómodas. La proclama seguía siendo NO AL PASEO EL CARMEN. Después de exactamente 1 año, aparece la idea de cambiar la temática de las fiestas titulares dicembrinas, y se optó por generar fiestas menos populares y más culturales, y adaptarse al plan de desarrollo en el que se incluye el PEC. Ese diciembre pasamos de tener 100 o 300 visitantes a tener 2mil visitantes en un día. El festival se desarrollaba 1 vez por mes, luego 2 veces por mes, ahora es todos los fines de semana. Ese fue el diciembre clave, se lanzaron 2 cuadras más del PEC, más de 20 mil visitantes en el paseo en 1 semana. ¿qué pasó? los residentes cambiaron su proclama de NO AL PASEO a VENDO/ALQUILO CASA. Empezaron a llegar bares y restaurantes, y poco a poco empezaron a lanzarse más y más espacios. durante todo el 2011 aparecieron la mayoría de lugares y de pronto, todo el espacio es invadido de jueves a domingo por más de 2mil personas que vienen al paseo y que se quedan ahí para gastar/consumir. Los visitantes y residentes se adueñaron del espacio en la forma en que la oferta fue llegando. Primero con el Festival, luego con cafés, bares y restaurantes, luego con propuesta musical en vivo, videomapping, y un montón más. Es la oferta la que ha transformado el espacio público. En ese proceso de transformación NADA ha sucedido por parte de la alcaldía. El festival mutó de ser cultural y ofrecer una propuesta diferente de música, gastronomía y artesanía; a ser un festival gastronómico que lo único diferente que tiene es que no hay canopies. Pero, el problema principal, es que todos, absolutamente todos los involucrados en el PEC tienen intereses totalmente distintos por y para el PEC como proyecto. La Alcaldía lo utiliza como espacio ícono del desarrollo de la ciudad, más no le interesa como espacio de desarrollo económico local, tampoco le interesa como espacio de diversión y entretenimiento familia, ni mucho menos como un espacio de seguridad y vigilancia efectiva permanente. No, le interesa que digan: LO HIZO LA ALCALDÍA. A los bares y restaurantes NO le interesa su relación con la alcaldía, tampoco les interesa ser empresas social y ecológicamente responsables, tampoco les interesa o se preocupan por sus visitantes y consumidores. No, sólo le interesa LE BENEFICIO NETO Y LA GANANCIA PERCIBIDA. Lo demás sobra, al final, ellos no hacen nada para atraer clientes. A los visitantes no les interesa lo que hizo o haya dejado de hacer la alcaldía, tampoco le interesa si los productos que consumen son saludables, ecológicos, sostenibles; no le interesa que el espacio se haya adecuado y desarrollado como un proyecto social, y tampoco van a investigarlo. Sólo les interesa: llegar, consumir, irse, y salir ilesos. ¿Qué pasa entonces?

  • http://mauxito.blogspot.com Mauxito Lemus

    El problema, como todo, es estructural. La alcaldía tiene que cambiar la visión, y tomar la batuta para construir un verdadero espacio social, que promueve el desarrollo, la diversión familiar sana y la economía local sostenible. Lo que pasó es que la Alcaldía NO sabe a qué se debe el éxito del PEC, se lo atribuyen a su propia gestión, pero en realidad han hecho cosas más caras, más asombrosas, más interesantes, ¿qué hace al PEC tan especial?.
    Lo siguiente es que, al cambiar la visión de la Alcaldía, también se exige una visión diferente para los locales, bares, cafés, restaurantes, tiendas, que hay en la zona. Se les debe exigir un compromiso con los habitantes que les rodean, tienen que mantener el espacio limpio y libre de contaminación, deben cuidar su espacio, porque no sólo es de ellos, es el espacio de sus clientes y de sus visitantes; es el espacio de todos. Deben regular el ruido, controlar el consumo de alcohol y mantener un reglamento estricto sobre quién entra, qué consume y qué sucede en sus locales y fuera de ellos. Esto, también vuelve responsables a los visitantes. La Alcaldía debe proveer espacios vigilados para estacionamiento, y todos deberíamos aparcar ahí. La gente que llega, se frustra por no encontrar un parqueo adecuado y en vez de irse, lo deja dónde quiere. Claro, no hay vigilancia y es más fácil para los ladrones (o rateros) hacer cualquier cosa. (sólo pregunten a la gente que le han robado los carros o les han abierto el carro si fue consciente del parqueo que escogió y si se dio cuenta que era un espacio adecuado, la mayoría de respuestas es NO). El visitante tiene que ser un visitante consciente y respetuoso del espacio. Debe colaborar con la limpieza y mantener una conducta decorosa, pues, quiérase o no, sigue siendo una zona urbana, y aunque parezca una postura antigua y recatada, es importante que eso regrese. Con sólo esos pequeños cambios (que en realidad ya es mucho pedir) el espacio se va a transformar nuevamente. La alcaldía se va a preocupar de mantener un espacio activo, sano, y con propuestas alternativas, creativas y de promoción cultural, que estén a la altura de las expectativas. Los bares, cafés, restaurantes y tiendas van a mejorar en su calidad de atención y responsabilidad generando más cambios positivos que fomentarán más inversión y mayor ganancia. Los visitantes van a ver que hay una preocupación por ellos y van a preocuparse también por el espacio. Poco a poco vamos a ver cómo se exige o se proponen más actividades para el espacio público, y sólo entonces el PEC va a demostrar su potencial. Por ahora, sólo es signo del aprovechamiento, del interés y de la voluntad política. Se ha hecho mucho, más, todavía falta por construir.

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